El Barroco

Barroco es el término con el que se suele indicar un movimiento cultural que abarca la literatura, la filosofía, el arte y la música barroca. Todo esto caracteriza el período que empieza a finales del siglo XVI y dura hasta mitados del siglo XVIII. Por extensión, con el término “barroco” se indica entonces un gusto ligado a las manifestaciones artísticas de este período, en particular las que están más ligadas a la extravagancia y a la fantasía. Sin embargo, desde un punto de vista artístico, incluso hay una corriente clasicista que atraviesa esta época y en general el lenguaje clásico sigue siendo el punto de referencia común a los artistas de toda tendencia.
Marco histórico
El siglo XVII es un siglo complejo y contradictorio. Sin embargo, se pueden poner en evidencia unos factores que influyeron en la mentalidad del siglo y, por consiguiente, en el arte. Entre ellos, los que tienen mayor relieve son el desarrollo técnico y el descubrimiento de la brújula, los descubrimientos geográficos y la nueva concepción del mundo que deriva de esto. El hombre antiguo creía que la tierra era plana y se encontraba en el centro del universo, y que el hombre se encontraba en el centro de la tierra. Unos científicos como Galileo Galilei demonstraron que la tierra gira alrededor del sol y que el universo es inmenso mientras que el hombre es un pequeño punto en la inmensidad.
Arte Barroco
El arte es un aspecto fundamental en la cultura del siglo XVII, una época que adora representarse y celebrarse fastuosamente. Por lo que se refiere a la arquitectura y a la pintura, los mayores comisionistas eran la Iglesia, sobretodo la católica (pero incluso había unas iglesias reformadas), los reyes, los príncipes, las instituciones civiles y la burguesía. El léxico arquitectural sigue siendo el clásico, pero se le declina de una infinidad de maneras, desde la que más respecta los cánones clásicos hasta la más extravagante y libre. El ámbito de la pintura está caracterizado por el desarrollo de los géneros: el retrato, el bodegón, la pintura religiosa e histórica y la presencia de numerosas escuelas y tendencias. La iglesia comprendió el mensaje que el arte podía comunicar. Barroco: sorprender para educar.